Llegamos a Picton y de ahí a Blenheim, solo 26 km. Paramos en un motel por la semana y al día siguiente ya nos pusimos a buscar casa y trabajo. Yo conseguí al toque con un indio, a las chicas se les complico y todavía se les complica. Con respecto a la casa tuvimos varias idas y vueltas. Empezamos en lo de un checo medio neurótico por la limpieza, pero esa misma noche fuimos a lo de una pareja brasilera (están hace 6 años acá) y les confirme que nos quedábamos, era una casa perfecta para nosotros. Peeero, al día siguiente no fui a trabajar el 1 día, je y conseguimos varias entrevistas más de trabajo y de pedo fuimos a ver una casa para nuestros amigos uruguayos (Agus, Gaby y Andrés). La vimos y entramos ellos 3 y nosotros a casi la mitad de precio que nos cobraban los brasileros y la casa solo para nosotros. Así que ahí nos vamos a mudar, y a los brasileros los fuimos a ver para avisarles que no le alquilábamos al final con mucha nostalgia porque nos cayeron bien y la casa era ideal, y nos quedamos como 40 minutos charlando, la mejor onda, ya quede con él en ir a jugar al fulbo ja.
El trabajo lo empecé hoy y fue duro, pero le rescate la mejor parte. A pesar de la dureza y el trabajo fuerte, cada vez q levantaba la cabeza veía las montañas al fondo, me acordaba de la cueva en la que trabajaba de oficina y me ponía contento eso. Por ahora voy bien, veremos en unos días.
Última cosa que quería agregar por hoy es lo buena onda que es la gente en este motel, son todos trabajadores del campo salvo la del room 9 que es trabajadora de la noche, jeje. Pero hoy estábamos cocinando y primero un indonesio nos pusimos a charlar y nos pasó el teléfono de un exjefe que pagaba muy bien, al toque 2 kiwis grandes me preguntaron cómo me fue hoy y me prestaron una pinza para que use mañana para facilitar mi trabajo (y después su cinturón correspondiente) y al final una malaya le dio 2 números de otros jefes a Feli para que consiga trabajo, todos (muy internacional el motel) con re buena onda y sin que les hayamos pedido antes.
El trabajo lo empecé hoy y fue duro, pero le rescate la mejor parte. A pesar de la dureza y el trabajo fuerte, cada vez q levantaba la cabeza veía las montañas al fondo, me acordaba de la cueva en la que trabajaba de oficina y me ponía contento eso. Por ahora voy bien, veremos en unos días.
Última cosa que quería agregar por hoy es lo buena onda que es la gente en este motel, son todos trabajadores del campo salvo la del room 9 que es trabajadora de la noche, jeje. Pero hoy estábamos cocinando y primero un indonesio nos pusimos a charlar y nos pasó el teléfono de un exjefe que pagaba muy bien, al toque 2 kiwis grandes me preguntaron cómo me fue hoy y me prestaron una pinza para que use mañana para facilitar mi trabajo (y después su cinturón correspondiente) y al final una malaya le dio 2 números de otros jefes a Feli para que consiga trabajo, todos (muy internacional el motel) con re buena onda y sin que les hayamos pedido antes.
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