Pasamos unos días increíbles en esta isla chiquita del sur de Tailandia. Ko Lipe está en un pequeño archipiélago a 70 km del continente, muy cerca de una isla famosa de Malasia, Langkawi. Se recorre en menos de una mañana, tiene 3 km de largo por 1,5 de ancho y 3 playas principales, Pattayia, Sunrise Beach y Sunset Beach. Nosotros nos ubicamos en un resort en Sunrise beach, muy copado.
Cada pareja (estamos con nuestros amigos de Bariloche, Flor y Mati) se alojó en una cabañita de bambú a 20 metros del mar, pero sobre la playa. Los cuartos eran muy lindos, un poco expuestos, pero no podíamos quejarnos, cada día que nos levantamos solo tuvimos que caminar 30 segundos y estábamos sobre una playa de arena blanca y un mar con unos colores impresionantes. La verdad que la pasamos espectacular. Un poco caro para todo lo que veníamos acostumbrados, porque en Lipe, al estar tan lejos, pueden cobrar lo que quieran. Pero aun así mas barato que cualquier balneario de la costa atlántica de Argentina.
Mucho de la isla no podemos contar porque no hay para contar, solo que la pasamos bárbaro, descansamos, comimos comida thai, algunos platos muy ricos, sobre todo el Pad Thai y el Pad Seow, que son diferentes fideos de arroz con verduras, alguna salsa y carne, muy buenos. Nos hicimos fieles de un restaurancito que no solo servía comida muy rica, sino que tenía los precios más bajos de la isla y la mejor onda, sobre todo Friend, una gordita que atendía ahí que era divina y Bas, un tailandés genio que hablaba mal el inglés (a todos en la isla cuesta entenderlos) pero intentaba hablarnos en español!! Jaja, un personaje. Acá comimos en Nochebuena un pato asado que estaba muy bien.
Pasamos navidad acá, seguro que de las más tranquilas que pase en mi vida, simplemente terminamos de comer, nos fuimos a la playa de nuestro resort, pensando que había alguna celebración o algo, pero no había nada, estaba todo apagado. Mejor, porque habíamos conseguido una “heladerita” de telgopor, le pusimos unas cervezas y nos fuimos a festejar navidad nosotros 4 más una pareja de recién casados, Miguel y Mariela, que estaban de luna de miel y habíamos conocido en la playa. Muy tranqui, la pasamos re bien.
Después no mucho más, solo descanso, sol y snorkel. Bah, Tomi y Mati hicimos Snorkel, las mujeres no, aunque no vimos muchos bichos, si la familia de Nemo! Jaja, genial, y algún que otro bicho. También nos hicimos masajes tailandeses con Feli, espectaculares!!! Sobre la misma playa, en unas camillas, nos cagaron a palos pero estuvo buenísimo.
Después de 5 días, decidimos rajar a otra isla para conocer otra cosa y pasar año nuevo en otro lugar, pero la misma mañana que estábamos yendo el tiempo nos obligó a cambiar de planes. En principio íbamos a ir a Koh Lanta, también en el Mar de Andaman, del lado oeste de Tailandia (igual que Lipe). Pero decidimos que sería mejor conocer el otro lado, al Golfo de Tailandia donde hay 3 islas principales: Koh Phangan, Koh Samui y Koh Tao, siendo esta ultima la más tranquila y la elegida por nosotros. Sobre todo porque no tenemos muchos días más y queremos seguir recorriendo otras cosas. Pero hoy a la mañana mientras desayunábamos en nuestro restaurant preferido y les contábamos que nos íbamos, nos avisaron que había habido una tormenta tremenda de ese lado. Muchos pensaron que eran un tsunami porque hubo olas de 4 mts, pero en realidad fue una tormenta tropical tremenda que, aparentemente, iba a seguir unos días más y si bien no iba a estar feo, el mar si, ya que las olas enormes van a seguir unos días más. Así que, sin mucho preámbulo, decidimos ir a otro lado y hablando con unos daneses nos recomendaron Ton Sai, una playa del lado del Mar de Andaman (el mismo en el que estamos), pero en este caso es sobre el continente. Para evitar subirnos a botes que duren largas horas, sobre todo con el tiempo dudoso como viene. Igual es difícil llegar ya que hay que ir por mar, pero con un botecito en 15 minutos estamos. No se llega por tierra porque tiene como 2 morros alrededor aparentemente, después les contaremos.
TONSAI
TONSAI
Feliz Año Nuevo!! Tarde pero seguro escribo estas líneas para contar un poco como pasamos el año nuevo en tierras tailandesas.
Antes que nada, llegamos en bondis varios a Krabi, una ciudad muy turística y nuclear respecto a las playas más visitadas de Tailandia, las que quedan sobre el Mar de Andaman, tanto islas como playas. En este caso nosotros nos ubicamos en un hotelcito bonito y barato en Krabi y comimos en un mercado sobre el mar muy barato! Y charlando con unas argentinas divinas viajeras muy interesantes, emprendimos viaje hacia Ton Sai, una playa que queda sobre el continente pero que solo se llega a través de botecitos. El tema es que está metida entre “morros” entonces el acceso es muy difícil, casi imposible por la geografía de estas montañas tailandesas que tanta identidad tienen (Ver “La Playa” con Leonardo Di Caprio). Entonces tanto esta playa como las vecinas Railay este y oeste se alcanzan por mar nomas.
En fin, luego de idas y vueltas por la jungla que rodea la playa conseguimos un hotelcito caro sobre una subida e hicimos un rato de playa muy tranqui. Encontramos un lugar que hacían unos licuados espectaculares con fruta bien fresca y nos relajamos por ahí. Este lugar es la “meca” de los escaladores en Tailandia, con lo cual, a pesar de ser tan chiquitita, está lleno de estos muchachos que se cuelgan de las montañas no sé cómo todavía. Impresionante! También hay mucho hippon y fumon que viene a este lugar tan cool (?). Muy entretenido, pero definitivamente no es nuestra onda, jeje.
Al día siguiente nos fuimos a Railay, la playa de al lado que se llega o bien caminando rodeando la montaña que separa ambas playas (también se puede cruzar caminando por el agua a la tarde cuando la marea baja, así volvimos) o por un camino que sale desde nuestro hotel a través de la selvita que hay ahí, y en donde desde la mañana se escuchaba el canto de los Gibbons, unos monos de cola larga y cara negra. Railay es mucho más poblada, pero tiene mejor playa y vimos más familias también, el agua calentita, la verdad espectacular, sobre todo la vista desde el agua, se veían al fondo varias islas y las montañas rodeándonos, imponente!
A Ton Sai llegamos con una pareja de holandeses, Manu e Irina, re buena onda, pero cuando llegamos a Ton Sai nos dimos cuenta que su onda era esa y no la nuestra! Al final encontraron a unos noruegos muy buena onda que pegaban mejor que nosotros con ellos! Jaja.
En cambio nosotros (Feli, Tomi, Flor y Mati) nos encontramos con una pareja de franceses que conocían los chicos de Singapur, Cindy y Quentin, unos genios! Pegamos re buena onda con ellos, la verdad que conectamos al toque. No sé porque pero en casi todo el viaje siempre conectamos y nos sentimos mucho más cómodos con franceses que con gente de cualquier otra nacionalidad, incluso con parejas de argentinos, no sé qué será, pero con los franceses siempre nos sentimos más cómodos. Y Cindy y Quentin, no fueron la excepción, unos fenómenos. Con ellos comimos en año nuevo y compramos uno de esos globos que se prenden fuego con nuestros deseos para el 2012. Después nos quedamos en la playa en donde un grupo de gallegos, en su mayoría, se tiraron al mar en pelotas totales para festejar año nuevo. Y ahí nos quedamos en una fiesta, la pasamos muy bien, estuvo divertido.
Pero a la mañana siguiente sentimos la falta de acostumbramiento al alcohol, todos! Con resaca jaja. Tampoco tan grave, pero bue, ese mismo día queríamos ir a Bangkok y nos costó un huevo arrancar.
Volvimos a Krabi, donde nos quedamos una noche más y hubo un diluvio impresionante a la noche. Al día siguiente fuimos con Mati a la estación de bondi a comprar el pasaje para Bangkok, que fue una odisea. Porque nos quisieron cagar primero una agencia que nos lo quería vender más caro y por suerte nos avivamos, al final en la mismísima estación lo conseguimos más barato, previa caminata por las calles inundadas!
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