lunes, 30 de enero de 2012

Vietnam - Hoi An y Ho Chi Minh City

A Hoi An llegamos a la tarde y nos fuimos a buscar el hotel donde estaban Agus y Gaby, nuestros amigos uruguayos que ya estaban hace un par de días en la ciudad. Luego de hacer el check in y encontrarnos con ellos nos fuimos a comer a la ciudad, más que ciudad es un pueblo de no muchas cuadras, por lo menos la parte vieja, muy pintoresco y muy bien conservado. Como diría Agus, es como Colonia de Sacramento vietnamita, súper colonial y bien cuidado porque también está bajo el amparo de la Unesco como patrimonio cultural. 

Comimos por ahí cerca del rio y contemplando la decoración de la ciudad que no solo “brillaba” por lo linda que es sino también por la gran cantidad de lámparas chinas colgadas en cada cuadra y calle y también en sus puentes por la cercanía del año nuevo chino, que aquí también festejan tomándose 4 días de feriado. Es llamado el Tet o año nuevo lunar, en China pasa a ser el año 4710, año del dragón, aquí es 2012, no logramos entender aun porque. Por eso, aprendimos a decir feliz año nuevo para saludar a la gente, Chuc Mung Nam Moi. Distintos son los años nuevos en el resto del sudeste asiático, siendo el año nuevo camboyano, laosiano y tailandés en abril (2555), países con una influencia bien marcada del budismo. El hecho de que haya sido año nuevo nos perjudico en muchas cosas porque todos los precios eran más caros pero también tuvimos la oportunidad de ver los preparativos y decoraciones muy copadas. 

Al día siguiente nos dedicamos a ponernos al día con los chicos, caminar por las calles tan pintorescas y antiguas de este pueblo y sobre todo a hacer compras, ya que Hoi An además de lo pintoresco es famoso por sus sastres. Aquí consiguen las mejores telas de China y Asia en general y según dicen, están los mejores sastres del mundo, con lo cual si te haces un vestido y/o un traje, probablemente te estés haciendo uno de los mejores del mundo, a un precio muy barato. Es por eso que nos decidimos y Feli se hizo un par de vestidos y un tapado y yo un traje. Pagamos una ridiculez por todo y la calidad es muy buena (o eso creo!!). 

Esa misma noche los chicos siguieron viaje al sur y nosotros nos quedamos un par de días más. Nos alquilamos unas bicis y nos fuimos a la playa que queda solo a 4 km. 

Y en nuestro último día, que era la “nochevieja” nos dimos cuenta que íbamos a pasar año nuevo en el bondi, un embole, pero bue!! Recorrimos un poco más la ciudad, pasando por el puente japonés, una estructura bien nipona y detallada, parecida al Ponte Vecchio de Florencia, pero en versión oriental y bastante más chica. También nos encontramos con unas argentinas, que resultaron ser chicas del San Martin de Tours a quien conocía (una había sido vecina mía de chicos!) y que paraban en el mismo hotel que nosotros, muy loco!! 

Ya a la tarde noche encaramos a Saigón en el bondi, despertándonos a las 12 y pico por un pueblito, donde estaba toda la gente reunida en la ruta tirando fuegos artificiales y festejando el Año Nuevo. 



Ho Chi Minh City (Saigón) – 26 de enero de 2012 

Antes de llegar a Saigón pasamos por Natrang, una ciudad costera y re concheta de Vietnam. Tiene unas playas muy lindas, y aparentaba un lugar copado, pero nosotros solo fuimos de pasada para cambiar de bondi. 

Llegamos a la tarde a Saigón y después de conseguir hotel y sacar pasajes a Camboya, nos fuimos a comer algo y dormir temprano porque estábamos muertos del viaje. Antes que nada quería aclarar que Saigón es como se llamaba habitualmente a esta ciudad, aunque ahora solo se llame Saigón al centro mismo. Ocurre que en 1975, después de liberada la zona y reunificada Vietnam bajo el gobierno comunista, se le modifico el nombre y se la llamo bajo el nombre del padre de la patria Ho Chi Minh. 

Nuestro primer día lo caminamos todo. Fuimos a una de las avenidas principales en la cual se estaba festejando el año nuevo, festividad que dura 4 días. En esa avenida rodeada de varios hoteles paquetones de la ciudad y en donde probablemente se hospedaban los periodistas y personalidades yankees que venían durante la guerra, habían hecho todo una exposición de flores a lo largo de la avenida simbolizando un dragón, ya que este 2012 (4710 en China) es el año del dragón. Estaba muy lindo todo. 

De ahí caminamos hacia la Catedral de la ciudad, comúnmente llamada Notre Dame y al lado está la oficina central de Correos, que aparentemente fue muy importante y es icónico de Saigón. 

A esta ciudad llegamos sabiendo que nos íbamos a interiorizar sobre la guerra de Vietnam (en minúscula porque nunca fue declarada Guerra oficialmente), que acá la llaman la guerra de América porque el enemigo fue EEUU, a diferencia de la guerra con Francia (que los franceses llamaron Guerra de Indochina). 

Por eso uno de los puntos que visitamos fue el Palacio de la Reunificación. Este palacio fue construido originalmente por los franceses y después rebautizado Palacio de la Independencia, luego de que esta fuese declarada en 1945. Sin embargo fue un bastión de Vietnam de sur y el último lugar de resistencia de estos en 1975. Allí las fuerzas de Vietnam del Sur se rindieron a sus pares del norte dando lugar a la Reunificación del país bajo el gobierno comunista de Hanói. 

Hoy en día es un museo muy interesante donde se pueden apreciar varios salones, que siguen siendo usados para reuniones oficiales. Pero también se pueden ver algunos recintos tal y como eran durante los tiempos de guerra. Lo que más nos intereso fue su sótano, en donde se dejó todo intacto y donde se trabajaba, ideaba y hasta vivía el presidente del Vietnam del Sur durante la guerra para estar protegido de eventuales bombardeos. Allí estaba su despacho, su cuarto y las oficinas gubernamentales. 

Al día siguiente encaramos hacia Cu Chi en donde una buena parte del Vietcong hizo base y se defendió con uñas y dientes de los embates de EEUU. Eran guerrilleros muy inteligentes y hoy en día se pueden ver intactos la compleja red de túneles que construyeron y en donde vivieron y atacaban (y se defendían) de los yankees. Impresionante!! Los túneles son increíbles, muy claustrofóbicos, yo camine 100 mts por debajo (Feli ni se animó) y me agarro una desesperación tremenda, ni me imagino lo que debe haber sido para estos tipos vivir no sé qué cantidad de años ahí, defendiéndose de los ataques de los yankees, con bombas cayéndoles encima, teniendo que construir más túneles más abajo aun porque los de arriba eran bombardeados y borrados de la tierra. La historia la cuentan ellos (los vencedores) y es emocionante, tienen un orgullo impresionante, pero tratando de ser lo más imparcial posible, la verdad que es para sacarse el sombrero la manera en que, no solo sobrevivieron, sino que dominaron la zona. Desde los túneles, hasta la vestimenta que era liviana o las sandalias que las hacían más anchas en la parte de atrás para que las huellas parecieran que apuntaban en sentido contrario y eran hechas con goma de rueda viejas o lo que comían o como conseguían agua. Todo es muy impresionante pero muy inteligente también. 

De ahí nos fuimos derechito al museo de la guerra (War remanent museum) en donde hay una gran muestra de aviones, helicópteros, tanques, morteros, etc, usados por los yankees y capturados por el Vietcong. 

También allí mostraban el horror que vivieron los prisioneros de la cárcel de una isla cercana a Vietnam donde fueron encerrados los presos políticos y de guerra durante las guerras de Francia primero y de EEUU después. Mostraban los métodos de tortura y como quedaron algunos presos después de todo ese tormento, la verdad que impactante y muy feo! 

Pero más feo aun fue ver el horror que dejo la guerra de Vietnam. No solo fue una guerra larga, desgastante para todos y en la que se murieron muchísimas personas, sino que también se cometieron una gran cantidad de excesos, sobre todo los yankees (después de ver ese museo, te vas odiando a los yankees). Tiraron todo tipo de bombas que estaban prohibidas, bombas de fósforo y de napalm que quemaba todo lo que tenían a su paso para, no solo eliminar a los vietnamitas (no importa si eran civiles o guerrilleros), si no también eliminar todo tipo de plantas y cosechas, para aislarlos en sus zonas. De esta manera dejaron estériles grandes cantidades de tierra. Pero lo peor no fueron esas bombas, sino las bombas de los agentes naranja, blanco, etc. Estas son bombas químicas que, al igual que el napalm, matan todo tipo de plantas e intoxican a los humanos. El problema radica en que aun hoy en día siguen ocasionando problemas porque muchísimos chicos nacieron y siguen naciendo con malformaciones causadas por el agente naranja. Muchos porque sus padres estuvieron en contacto con el químico, pero también otros porque se alimentaron de plantas que estuvieron en contacto con el químico, etc. Es una guachada, horrible que chicos nazcan y sufran estos problemas que nada tienen que ver con ellos! No solo los chicos vietnamitas, sino también muchísimos chicos yankees que nacieron así porque sus padres tuvieron el mismo contacto. 

Esos excesos sumados a algunas masacres que cometieron algunas unidades del ejército estadounidense en Vietnam, eliminando aldeas completas con mayoría de mujeres y chicos, te da un odio y una impotencia hacia los yankees… Pero no a todos eh, más que nada a los dirigentes que provocaron estas cosas. Más bronca te da porque después se llenan la boca hablando de paz y de restablecer las democracias en distintas partes del mundo y son los primeros en cometer crímenes y excesos pero salen impunes. En fin, es lo mismo que los ingleses en su momento, da bronca que países así hagan lo que quieran por ser poderosos. 

Pero bue, más allá de eso, estuvo muy interesante todo, volvimos, nos reencontramos con Agus y Gaby con quienes nos tomamos varias cervecitas y ya al día siguiente nos fuimos a Camboya.

sábado, 21 de enero de 2012

Vietnam - Hanoi y Hue

De Vietnam tuvimos muy malas referencias, sobre todo que la gente no te trata muy bien y hay mucho robo. Y así nos sentimos apenas pisamos el colectivo que nos iba a llevar a Hanoi. No habíamos salido de Laos y ya nos sentíamos en esa Vietnam que nos habían “vendido”. Los choferes nos quisieron cagar con el asiento primero y después nos gritaban como dándonos órdenes. Obviamente, no nos comimos ninguna y después de un par de gritos de devolución no nos gritaron más, pero unos mal llevados… 

De cualquier manera el viaje estuvo bien, no duraron las 24 hs que nos dijeron sino que fueron 30. Una fiaca!!! Sobre todo porque llegamos tarde por el hecho de que los tipos iban parando por distintos lados para hacer sus chanchullos. Pero bue, después de un viaje larguísimo llegamos tipo 12 de la noche a Hanoi. 

Encontramos un hotelcito buenísimo cerca de otro que habíamos ido a buscar y no tenían cuartos. Y al día siguiente nos fuimos a dar una vuelta por la ciudad y sacar todos los pasajes de bondis con anticipación porque aquí festejan el año nuevo chino que cae en los próximos días y mucha gente está viajando. 

A primera impresión nos encantó, es una ciudad vibrante con mucha vida y mucho dinamismo. Hay infinidad de motos por todos lados, impresionante!! Y lo peor de todo es que nadie, NADIE respeta las leyes de tránsito. Es como que los semáforos no tengan luz, nunca. De hecho, cuando hay mucha moto en la calle, se arma una calle paralela en la vereda (que son angostas) donde las motos circulan por ahí. Ah! Aclaración importante que no había comentado en Laos, pero tanto ahí, como aquí y en Camboya, al haber sido colonias francesas el sentido de circulación es como en Argentina, a diferencia de lo que ya hace 9 meses veníamos acostumbrados que es manejar y ver el sentido desde el otro lado. Fue muy raro!! 

En fin, a pesar de todo este quilombo de motos y autos y gente nunca respetando las leyes de tránsito, de alguna manera que mágicamente parece natural cuando cruzas una calle, las motos y los autos te esquivan y vos cruzas como si estuvieses solo. Es fascinante ese efecto que provoca cruzar una calle acá (cosa que incluso no me paso en India, a pesar de las similitudes que se me antojaron demasiadas!), da mucho miedo al principio pero cuando vas cruzando te das cuenta que es muy fácil, solo hay que caminar decidido y nunca parar. 

Hanoi nos pareció muy linda, muy diferente a lo que nos venían diciendo, una ciudad interesante con un casco histórico lleno de negocios que venden todo tipo de cosas. Con lagos y parques lindos que dan un respiro a la demencia de motos que hay. Los vendedores acá sí que son mucho más invasivos que en Asia, parecidos a los indios porque son muy pesados pero un poco más agresivos. 

Tiene varios museos pero el que más nos interesó y que visitamos ese primer día fue el de la Revolución. Y aquí tengo que hacer un gran paréntesis para contar un poquito de la historia de este sufrido pero tan interesante país. 

Las dinastías vietnamitas recién se establecieron a partir del siglo X d.c. después de estar bajo el poder chino desde antes. La capital imperial fue Hue, ciudad a la que fuimos y encontramos muy linda, aunque solo la vimos brevemente. Hasta el siglo XIX hubo varias dinastías gobernando y una guerra civil de por medio entre los del norte y los del sur. Pero en dicho siglo los franceses colonizaron Vietnam introduciendo muchos cambios, entre ellos la comida que podemos comer aun hoy en día en varios lugares así como también el cristianismo, que si bien no es mayoritario si es posible de apreciar en las varias iglesias y catedrales que vimos tanto en Hanoi como en distintos pueblitos por los que pasamos. También su arquitectura tiene mucha influencia francesa, sobre todo hoy mismo, vimos casas en los campos que se están construyendo ahora mismo y son bien francesas. 

En fin, después de la revolución bolchevique en 1917 en Rusia, la mayoría de los países de Indochina o sudeste asiático se presentaban con un escenario ideal para que el comunismo imponga las ideas que ya estaban a punto de ebullición en aquel país. Dado que había una gran opresión de parte de los países colonizadores y una necesidad de identidad nacional y liberación de parte de los oprimidos. Es así como Ho Chi Minh, un vietnamita estudioso se fue a Francia primero y luego varias veces a Rusia y China, donde fue interiorizándose sobre el Comunismo hasta que en los años 40 (luego de haber escrito varias notas en el diario de la revolución) creo el Viet Minh, el brazo armado de Partido Comunista de Vietnam que ya venía teniendo muchísima influencia. 

Pero Vietnam ya venía sufriendo los abusos de Francia como colonizador y en los 40 de Japón como invasor en el marco de la 2 guerra mundial. Es así que cuando Japón se retira (después de Hiroshima) Vietnam declara la independencia. Pero esto recién es el principio. Francia vuelve con todo a recuperar su ex colonia, con la ayuda de EEUU (aliado en la 2 guerra). Durante 9 años están en guerra, hasta que finalmente Francia se retira y Vietnam del norte se fortalece. A todo esto Vietnam de sur se separa. 

Por esto y porque EEUU tenía miedo de que la teoría de domino (que decía que cuando un país tenía cerca a otro que era comunista, se terminaría convirtiendo al comunismo, eso tenían miedo EEUU que como VietnamIndochina) se cumpliera en la región, manda ayuda a Vietnam del Sur para luchar contra los Viet Congs, quienes eran los que combatían dentro del territorio de Vietnam del Sur contra el gobierno de derecha de dicho país. Así es que EEUU manda cada vez más ayuda hasta que se mete de lleno, mandando innumerables bombas napalm aquí, a Laos y también a Camboya. Pero después de varios años de desgaste, termina perdiendo esta guerra con los vietnamitas que lucharon con fiereza. Y quedan nuevamente enfrentados Vietnam del norte con el sur, siendo estos derrotados fácilmente por los comunistas del norte. 

No fue tan breve, pero si descriptivo para entender que este país durante sus últimos 100 años tuvo muchísimas guerras, no solo con Francia y EEUU, sino también con China, Camboya y entre el norte y el sur. 

Dentro de este marco surgieron figuras como Ho Chi Minh, que aún hoy en día tienen una influencia gigantesca, ya que para ellos es Dios! Es como San Martin para los argentinos, es el padre de la patria. Tal es así que tienen un mausoleo, que visitamos, donde se encuentra al mismísimo Ho Chi Minh embalsamado. Fue increíble!! Primero que el mausoleo está fuertemente custodiado, cercado por una plaza enorme que no se puede transitar y que solo se abre para los grandes desfiles. Antes de entrar hay que dejar cualquier cámara que tengas y mientras te vas acercando vas viendo soldados vestidos de impecable blanco, muy serios y erguidos. Una vez dentro del edificio y mientras seguís una alfombra roja, la luz se va tornando cada vez más oscura y no vayas hablando! Porque va a haber algún soldado que te va a hacer señas de que te calles. Y de golpe entras al recinto donde está esta urna de cristal y el cuerpo de Ho Chi Minh embalsamado acostado impresiona. Es como ir a un velorio, solo que esa persona murió hace 42 años, una locura!! Y pensar que su última voluntad fue ser cremado… 

Desde ahí fuimos al museo Ho Chi Minh, donde muestran los grandes logros que se obtuvieron desde la revolución, la verdad que muy interesante. Lo que nos cuesta entender es como funciona este comunismo, ya que , a diferencia de Cuba, desde 1986 que se hizo la “renovación” la economía está abierta, y por ejemplo en la ciudad vimos varios CITIBANK, iconos del capitalismo. En las calles podes comprar de todo, desde cosas originales a truchas y a muy buenos precios (de hecho nos queríamos comprar todo!) Pero aun así son comunistas y están muy controlados. 

No aburro más con historia! Comimos cosas locales y tomamos la cerveza “más barata” del mundo, un vaso que te sirven de un barril en la calle vale USD 0,25, increíble! 

También en el primer día habíamos ido a ver unos títeres famosos que cuentan una historia de la Vietnam antigua. Pero lo curioso es que son títeres de agua, el escenario es como un estanque y los títeres actúan en el agua, muy bueno e interesante! 

Después del mausoleo dimos unas vueltas por la ciudad y tomamos un bondi a la tarde noche que nos depositó en Hue a la mañana siguiente. En esta ciudad teníamos solo unas horas por lo que tomamos un bici Rickshaw, que es un tipo que nos sube a un asiento que empuja con una bicicleta a recorrer la ciudad antigua, la cual fue capital de Vietnam cuando esta era imperio. Estuvo interesante pero mucho no pudimos ahondar. 

Y finalmente nos tomamos otro bondi que nos dejó en Hoi An.

VER FOTOS: Hanoi & Hue

martes, 17 de enero de 2012

Laos - Luang Prabang

Cruzamos en bote a Huay Xai para hacer los trámites de entrada a Laos. Desde ahí contratamos un slow boat para ir a Luang Prabang. El “slowboat” era la opción más segura frente a las opciones de bondi (12 hs) y “speedboat” de 6 horas, el cual vas en un botecito pedorro que tiene anexado un motor de camión que va a mucha velocidad y hay que viajar con salvavidas, casco y mojándote todo el camino, tremendo! En cambio en el “slowboat” es más como un paseo en un barco grande (tipo las lanchas colectivo de tigre) que es aburrido, no voy a mentir, pero es más seguro y cómodo. Eso sí, tarda 2 días, parando en Pakbeng, un pueblo en medio del camino, para dormir. La vista es muy verde, muy el sudeste asiático como nos habíamos imaginado, sobre todo después de las películas de guerra de Vietnam. Muchos poblados alrededor del rio, muy chicos, en los cuales paramos para levantar gente. Obviamente eso no te lo dicen y el barco va hasta las manos, algo que debemos ir acostumbrándonos en Laos, Vietnam y seguramente, Camboya. Después de 2 días “paseando” por el Rio Mekong en barco, llegamos a Luang Prabang 

Encontramos un hotelcito muy lindo que lo maneja una familia, no entendían nada de inglés, pero eran divinos y el hotel estaba muy bien. Desde ahí nos fuimos a comer a la vuelta con los chicos, con Santi y Facu, 2 argentinos que conocimos en el barco y Oscar, un colombiano que nos encontramos en el hotel. Fuimos a comer unos crepes. Hay que decirlo, Laos tiene la típica comida asiática pero al haber sido colonia francesa también tiene crepes, baguettes y buenos cafés, excelente morfi que disfrutamos mucho. 

Ahí nos encontramos con Andrés, nuestro amigo uruguayo que venía en moto desde Hanoi, un cra como dirían ellos. Así que estuvo buenísimo porque nos volvimos a juntar Mati y Flor, Andrés y nosotros, aunque faltaban algunos, éramos varios de la banda de Blenheim. 

Al día siguiente nos fuimos a dar una vuelta por la ciudad, visitamos una estupa budista arriba de una montaña con una vista buenísima de la ciudad. La mayoría de la arquitectura de la ciudad es bien francesa colonial, de hecho está protegida por la UNESCO, como patrimonio cultural. 

Ese día no hicimos mucho más, nos quedamos por el mercado de la ciudad y a la tarde noche nos tomamos unas cervezas que la encontramos más barata que en todo Asia, USD 1,25. 

Luang Prabang, es una ciudad muy linda rodeada por 2 ríos, el Mekong que separa Laos de Tailandia y el Nam Khan que separa dicho país de Vietnam, no a estas alturas pero en algunos lugares de estos países. La ciudad arquitectónicamente es muy francesa, pero supo ser la capital del primer reino de Laos (que quiere decir, tierra del millón de elefantes) alrededor del 1350. Desde ahí tanto Laos como Luang Prabang fueron ejes de disputas entre distintas fuerzas, tanto los chinos como los tailandeses, a ambos Luang Prabang les fue pagando distintos tributos, hasta que asediados como estaban por todos, decidieron darle a los franceses la autoridad para manejarlos hasta 1949, donde se inició una guerra civil que termino en 1975, con el ascenso al poder de los comunistas que aun hoy manejan el país, aunque el “comunismo” es difícil de notar hoy en día, solo en algunas cosas se puede reconocer. 

Laos tiene una historia parecida, aunque sinceramente mucho no la “estudie” si sé que fue un país sufrido, colonizado primero por los franceses y azotadisimo por los yankees durante la guerra. De hecho es el país más bombardeado del mundo, se cree que más de media tonelada de bombas por habitante (tienen alrededor de 5 millones) fueron arrojadas en Laos. Horrible! Pero hoy en día se sigue aprovechando y reciclando los materiales de la que estaban hechas estas bombas, aunque es muy peligroso. 

En fin, recorrimos al día siguiente las cuevas Pak Ou, donde miles de imágenes del Budda son puestas por los peregrinos y a las cuales se llega cruzando el Mekong en barquito muy peligroso. Y desde ahí nos fuimos a las cascadas Kuang Si falls, buenísimas! Muy lindas cascadas que no pudimos aprovechar mucho porque llegamos tarde, aunque yo me tire (hacia un frio!!) pero era para pasar el día ese lugar, increíble. 

Al otro día con Feli nos fuimos a andar en elefante! Estuvo buenísimo, sacamos una excursión que se llamaba Mahout, donde supuestamente te enseñaban a ser el “jinete”. Sin mucho de eso, igualmente nos subimos al cuello de cada elefante y los “manejamos”. También nos subimos solos y dimos una vuelta a lomo. La pasamos increíble, aunque nos dio mucha lastima como tienen a los pobres bichos. También les dimos de comer, muy divertido como acercan la trompa para que les des una banana, la verdad que me quede feliz de poder hacer esto. Al final, lo mejor, nos fuimos a lomo hasta el rio, donde nos metimos con ellos a bañarlos, pero el guacho de elefante (que era muy vivo!!) metía la trompa en el agua y después nos bañaba a nosotros 2 que estábamos en su lomo, jaja, muy divertido. Después tuvimos un día más en Luang Prabang, donde nos quedamos con los chicos muy tranquilos, recorriendo un poco, comiendo y jugando a las cartas y despidiéndonos, ya que a la tarde salía nuestro colectivo a Hanoi, pero eso es otra historia.

Ver fotos: Luang Prabang

lunes, 9 de enero de 2012

Tailandia - Bangkok y Chiang Mai

A Bangkok llegamos con una idea muy distinta a lo que nos encontramos. Esperábamos una ciudad caótica, pervertida y con gente acosándote por todos lados. La verdad que la impresión que nos llevamos es de una ciudad súper amigable, con medios de transporte varios, baratos y cómodos, se puede llegar a todos lados de forma cómoda y segura y es una súper ciudad, organizada y cómoda. Eso sí, destinada al consumismo. Esperábamos encontrarnos con una ciudad tipo Delhi y nos terminamos encontrando con una ciudad tipo Singapur, apuntada a consumir mucho y de todo. 

Hay para todas las opciones, marcas caras, baratas, tiendas de departamento tipo Falabella. Y después cosas de 2 mano, o súper truchas y chinas. Al final nos quedamos calientes con varias cosas pero antes de irnos a Bali vamos a pasar a comprar cositas seguramente. 

Hay una zona de shoppings que es una locura, está la avenida abajo, a los costados hay un shopping al lado del otro, por arriba de la calle hay 2 trenes que conectan distintas partes y entre medio de los trenes y la avenida, hay un “skybridge” un puente que pasa literalmente por el medio de todo que es para los peatones porque en la avenida casi no hay calle por los shoppings. A la vez, conectado a este puente, están las entradas a los distintos shoppings, una locura, pero ahí tienen, muy organizada y futurista! Fue muy loco. 

Dentro de los shoppings hay de todo, pero nos llamó la atención el complejo de cines en uno, el cual tenía la opción del cine común, el 3D, el 4D de Nokia con pantalla de no sé qué cosa, el de butacas tipo sillón con no sé qué, etc. Para todos los gustos y billeteras! Jaja 

Más allá de eso, Bangkok es una ciudad con mucha cultura y religión. Está lleno de templos budistas, de todo tipo. Recordemos que Tailandia es un país budista, uno de los que más importancia e influencia tienen sobre y en base a esta religión. Fuimos a 2 templos que quedan sobre el rio. Tuvimos que tomarnos un bote/taxi para llegar, muy interesantes, sobre todo la arquitectura, pero no entramos al templo propiamente dicho porque te cobran. Sinceramente, con tanto templo que vimos en India y que nos queda por ver, entrar a ver otros que son similares no queríamos. 

Al que no entramos aunque a mí me hubiese gustado ir es al palacio real que está pegado al grupo de templos principales de Bangkok. No entramos, no solo porque era caro sino también porque no nos daba el tiempo, quizá antes de irnos a Indonesia vayamos. 

Desde ahí nos fuimos caminando a un barcito que nos recomendaron los chicos, aunque no estuvo tan bueno. Y después a un shopping que me habían recomendado para comprar tecnología, que estaba bueno pero tampoco era lo que esperábamos. Desde ahí quisimos ir a un bazar nocturno pero en el camino nos avisaron que estaba cerrado. Tuvimos un día muy malo al final! Jaja, pero bue, terminamos en McDonald’s riéndonos de que todo nos había salido mal! La excepción fue un panqueque que compramos en un puestito (En Bangkok está lleno de puestitos por todos lados para comprar morfi de todo tipo, pero de todo eh!) que estuvo espectacular. 

Al final al día siguiente con Feli fuimos a otro donde encontramos un montón de cosas que veremos de comprarlas cuando volvamos. 

Algunas consideraciones: vimos muchísimos gringo con mujer Thai, impresionante. Tipos grandes con pinta de ingleses, australianos, etc. con su mujer tailandesas, muchos con hijos también. Mezcla común, pero que no la habíamos visto en otros países como acá. De cualquier manera sabíamos que íbamos a encontrarnos con eso, porque muchos europeos vienen acá de joda y se terminan enganchando con las minas. Muchas de ellas, prostis. Eso sí que no vimos mucho, pero tampoco estuvimos en la zona donde están. Si nos contaron que es una perversidad absoluta esa zona, donde hay shows que son de mal gusto con las minas metiéndose hasta pajaritos!!! En su zona… 

Por último, una cosa que nos llamó la atención fue ver varios lugares de adoración pegados a los shoppings, muy raro pero sobre todo muy contradictorio, en fin, así es Asia en general, conviven el consumismo con la religión, muchas veces, sin notarse bien los limites.

CHIANG MAI

Llegamos a Chiang Mai después de 10 horas de bondi desde Bangkok sin dormir mucho porque fuimos al lado de un tipo que roncaba demasiado y nos desvelamos. Llegamos a las 5 am sin hotel así que nos pusimos en campaña junto con una checa que conocimos por ahí y finalmente después de un par de horas de dar vueltas por la ciudad conseguimos uno bueno, bonito y barato, nuestra regla a la hora de encontrar hotel. 

De cualquier manera, a pesar de dormir unas horitas ese día estábamos muertos y sin muchas ganas de recorrer así que decidimos quedarnos dando vueltas por la ciudad. La ciudad vieja estuvo amurallada en su momento cuando fue fundada allí por 1296. Es una ciudad bastante antigua y repleta de templos budistas. Cada 2 cuadras hay un templo impresionante. Caminamos un poco por ahí y “salimos” de las murallas/aguas (ya que hay partes muralla y parte lagunita) hacia un templo donde se encuentra una de las figuras de bronce del Buda más antiguas de Tailandia. 

Desde ahí volvimos y como estábamos “muy cansados” decidimos hacernos unos masajes, que tanto ofrecen por toda la ciudad, pudiendo elegir distintas variedades y precios. Nosotros, por suerte, encontramos un lugarcito buenísimo con las masajistas súper amables. Feli se hizo un masaje de aceite y yo uno Thai. Fue una batalla durísima, la masajista era chiquitita, pero puedo confirmar que me levanto con su rodillas por el aire, me quedaron la patas colgando, sin contar todas las llaves y doble nelsones (?) que me hizo jaja, pero estuvo muy bueno. 

Y después de eso, porque no nos parecía suficiente, nos fuimos al night market. Ahí nos encontramos con un mercado muy orientado al turista con copias de marcas de ropa y algunas cosas típicas. Pero nada que nos llamara demasiado la atención. 

Al día siguiente alquilamos una motito y nos fuimos a recorrer los alrededores de Chiang Mai. Hay mucho para ver por afuera, pero la verdad que en todos lados cobraban unas entradas ridículas para entrar a cosas que no lo valían. Por empezar quisimos ver unas cataratitas en las afueras y nos querían cobrar no mucho, pero eran una cagadita. Después pasamos por el Tiger Kingdom, un complejo donde tienen varios tigres dopados y pagas una entrada para sacarte una foto y acostarte al lado del tigre, nos pareció horrible. Y después vimos que estábamos cerca de una tribu de mujeres de cuello largo, esas famosas que tienen aros alrededor del cuello. No solo las traen de Birmania para el negocio sino que te cobran 20 dólares por persona solo para sacarles fotos y tener la posibilidad de comprar souvenirs. Volvimos indignados, pero con la moto la pasamos bárbaro. 

También quisimos ir a Doi Suthep, el templo más famoso de Chiang Mai. Pero cuando estaban de camino hacia ahí, subiendo por una ruta, ya que queda a lo alto de la montaña, vimos que nos quedábamos sin nafta así que decidimos pegar la vuelta. Total templos es lo que más vemos en toda esta zona. 

Volvimos y nos fuimos a tomar un licuadito, mientras estábamos en eso nos encontramos con Melanie, una francesa que habíamos conocido en India, nos quedamos charlando y nos fuimos con ella y su amiga al mercado de los sábados que estaba por ahí cerca. Este mercado muy bueno! Con muchísimas cosas distintas y típicas de Tailandia. Encontramos varias cositas interesantes y comimos unos grillos que vendían, entre otros tantos bichos como gusanos, saltamontes, etc. Bastante zafables los bichos! 

A la mañana siguiente nos levantamos temprano y nos fuimos a Green Mango, un restaurancito que habíamos comido un par de veces y nos gustaba y en el cual decidimos tomar una clase de cocina Thai. 

Buenísimo!! La profe una genia, nos llevó al mercado a comprar las cosas. Después volvimos, cortamos todos los elementos para preparar los 5 platos tailandeses y no picantes (una rareza) que cocinamos, Pollo con albahaca (holy basil, otro tipo de albahaca), Pollo al curry amarillo, Sopa Tom kaa gai, Pat see Ew y Pad Thai. No explico porque es muy largo, pero muy rico todo, al que quiera le cocinamos a la vuelta. 

Y cuando terminamos vinieron Mati y Flor, que al final cambiaron planes y en lugar de irse a Camboya se vinieron para Chiang Mai, y testearon nuestra comida con buenas críticas. Pero también vinieron Agus y Gaby con su hermana y su mama, nuestros amigos uruguayos con quienes vivimos en Blenheim, quienes tenían un par de horas antes de irse a Bangkok y aprovechamos para juntarnos todos. Estuvo buenísimo! La pasamos muy bien, comiendo nuestra morfi, tomando unos mates y cegándonos de risa un domingo! Parecíamos en Montevideo o Buenos Aires, la gente nos miraba y no entendía, jaja. 

Y a la tarde después de hacer fiaca en el hotel, nos dimos una vuelta por el mercado del Domingo esta vez, también probamos un bicho nuevo, la cigarra! Y recorrimos un poco para volver a dormir. Hoy ya arrancamos hacia Chiang Khong, ciudad fronteriza con Laos donde pasamos la noche y mañana cruzamos hacia un nuevo país. Allí nos espera un viaje en un barquito de dudosa procedencia que nos llevara a nuestro destino Luang Prabang.