Cruzamos en bote a Huay Xai para hacer los trámites de entrada a Laos. Desde ahí contratamos un slow boat para ir a Luang Prabang. El “slowboat” era la opción más segura frente a las opciones de bondi (12 hs) y “speedboat” de 6 horas, el cual vas en un botecito pedorro que tiene anexado un motor de camión que va a mucha velocidad y hay que viajar con salvavidas, casco y mojándote todo el camino, tremendo! En cambio en el “slowboat” es más como un paseo en un barco grande (tipo las lanchas colectivo de tigre) que es aburrido, no voy a mentir, pero es más seguro y cómodo. Eso sí, tarda 2 días, parando en Pakbeng, un pueblo en medio del camino, para dormir. La vista es muy verde, muy el sudeste asiático como nos habíamos imaginado, sobre todo después de las películas de guerra de Vietnam. Muchos poblados alrededor del rio, muy chicos, en los cuales paramos para levantar gente. Obviamente eso no te lo dicen y el barco va hasta las manos, algo que debemos ir acostumbrándonos en Laos, Vietnam y seguramente, Camboya. Después de 2 días “paseando” por el Rio Mekong en barco, llegamos a Luang Prabang
Encontramos un hotelcito muy lindo que lo maneja una familia, no entendían nada de inglés, pero eran divinos y el hotel estaba muy bien. Desde ahí nos fuimos a comer a la vuelta con los chicos, con Santi y Facu, 2 argentinos que conocimos en el barco y Oscar, un colombiano que nos encontramos en el hotel. Fuimos a comer unos crepes. Hay que decirlo, Laos tiene la típica comida asiática pero al haber sido colonia francesa también tiene crepes, baguettes y buenos cafés, excelente morfi que disfrutamos mucho.
Ahí nos encontramos con Andrés, nuestro amigo uruguayo que venía en moto desde Hanoi, un cra como dirían ellos. Así que estuvo buenísimo porque nos volvimos a juntar Mati y Flor, Andrés y nosotros, aunque faltaban algunos, éramos varios de la banda de Blenheim.
Al día siguiente nos fuimos a dar una vuelta por la ciudad, visitamos una estupa budista arriba de una montaña con una vista buenísima de la ciudad. La mayoría de la arquitectura de la ciudad es bien francesa colonial, de hecho está protegida por la UNESCO, como patrimonio cultural.
Ese día no hicimos mucho más, nos quedamos por el mercado de la ciudad y a la tarde noche nos tomamos unas cervezas que la encontramos más barata que en todo Asia, USD 1,25.
Luang Prabang, es una ciudad muy linda rodeada por 2 ríos, el Mekong que separa Laos de Tailandia y el Nam Khan que separa dicho país de Vietnam, no a estas alturas pero en algunos lugares de estos países. La ciudad arquitectónicamente es muy francesa, pero supo ser la capital del primer reino de Laos (que quiere decir, tierra del millón de elefantes) alrededor del 1350. Desde ahí tanto Laos como Luang Prabang fueron ejes de disputas entre distintas fuerzas, tanto los chinos como los tailandeses, a ambos Luang Prabang les fue pagando distintos tributos, hasta que asediados como estaban por todos, decidieron darle a los franceses la autoridad para manejarlos hasta 1949, donde se inició una guerra civil que termino en 1975, con el ascenso al poder de los comunistas que aun hoy manejan el país, aunque el “comunismo” es difícil de notar hoy en día, solo en algunas cosas se puede reconocer.
Laos tiene una historia parecida, aunque sinceramente mucho no la “estudie” si sé que fue un país sufrido, colonizado primero por los franceses y azotadisimo por los yankees durante la guerra. De hecho es el país más bombardeado del mundo, se cree que más de media tonelada de bombas por habitante (tienen alrededor de 5 millones) fueron arrojadas en Laos. Horrible! Pero hoy en día se sigue aprovechando y reciclando los materiales de la que estaban hechas estas bombas, aunque es muy peligroso.
En fin, recorrimos al día siguiente las cuevas Pak Ou, donde miles de imágenes del Budda son puestas por los peregrinos y a las cuales se llega cruzando el Mekong en barquito muy peligroso. Y desde ahí nos fuimos a las cascadas Kuang Si falls, buenísimas! Muy lindas cascadas que no pudimos aprovechar mucho porque llegamos tarde, aunque yo me tire (hacia un frio!!) pero era para pasar el día ese lugar, increíble.
Al otro día con Feli nos fuimos a andar en elefante! Estuvo buenísimo, sacamos una excursión que se llamaba Mahout, donde supuestamente te enseñaban a ser el “jinete”. Sin mucho de eso, igualmente nos subimos al cuello de cada elefante y los “manejamos”. También nos subimos solos y dimos una vuelta a lomo. La pasamos increíble, aunque nos dio mucha lastima como tienen a los pobres bichos. También les dimos de comer, muy divertido como acercan la trompa para que les des una banana, la verdad que me quede feliz de poder hacer esto. Al final, lo mejor, nos fuimos a lomo hasta el rio, donde nos metimos con ellos a bañarlos, pero el guacho de elefante (que era muy vivo!!) metía la trompa en el agua y después nos bañaba a nosotros 2 que estábamos en su lomo, jaja, muy divertido. Después tuvimos un día más en Luang Prabang, donde nos quedamos con los chicos muy tranquilos, recorriendo un poco, comiendo y jugando a las cartas y despidiéndonos, ya que a la tarde salía nuestro colectivo a Hanoi, pero eso es otra historia.
Ver fotos: Luang Prabang
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