A Bangkok llegamos con una idea muy distinta a lo que nos encontramos. Esperábamos una ciudad caótica, pervertida y con gente acosándote por todos lados. La verdad que la impresión que nos llevamos es de una ciudad súper amigable, con medios de transporte varios, baratos y cómodos, se puede llegar a todos lados de forma cómoda y segura y es una súper ciudad, organizada y cómoda. Eso sí, destinada al consumismo. Esperábamos encontrarnos con una ciudad tipo Delhi y nos terminamos encontrando con una ciudad tipo Singapur, apuntada a consumir mucho y de todo.
Hay para todas las opciones, marcas caras, baratas, tiendas de departamento tipo Falabella. Y después cosas de 2 mano, o súper truchas y chinas. Al final nos quedamos calientes con varias cosas pero antes de irnos a Bali vamos a pasar a comprar cositas seguramente.
Hay una zona de shoppings que es una locura, está la avenida abajo, a los costados hay un shopping al lado del otro, por arriba de la calle hay 2 trenes que conectan distintas partes y entre medio de los trenes y la avenida, hay un “skybridge” un puente que pasa literalmente por el medio de todo que es para los peatones porque en la avenida casi no hay calle por los shoppings. A la vez, conectado a este puente, están las entradas a los distintos shoppings, una locura, pero ahí tienen, muy organizada y futurista! Fue muy loco.
Dentro de los shoppings hay de todo, pero nos llamó la atención el complejo de cines en uno, el cual tenía la opción del cine común, el 3D, el 4D de Nokia con pantalla de no sé qué cosa, el de butacas tipo sillón con no sé qué, etc. Para todos los gustos y billeteras! Jaja
Más allá de eso, Bangkok es una ciudad con mucha cultura y religión. Está lleno de templos budistas, de todo tipo. Recordemos que Tailandia es un país budista, uno de los que más importancia e influencia tienen sobre y en base a esta religión. Fuimos a 2 templos que quedan sobre el rio. Tuvimos que tomarnos un bote/taxi para llegar, muy interesantes, sobre todo la arquitectura, pero no entramos al templo propiamente dicho porque te cobran. Sinceramente, con tanto templo que vimos en India y que nos queda por ver, entrar a ver otros que son similares no queríamos.
Al que no entramos aunque a mí me hubiese gustado ir es al palacio real que está pegado al grupo de templos principales de Bangkok. No entramos, no solo porque era caro sino también porque no nos daba el tiempo, quizá antes de irnos a Indonesia vayamos.
Desde ahí nos fuimos caminando a un barcito que nos recomendaron los chicos, aunque no estuvo tan bueno. Y después a un shopping que me habían recomendado para comprar tecnología, que estaba bueno pero tampoco era lo que esperábamos. Desde ahí quisimos ir a un bazar nocturno pero en el camino nos avisaron que estaba cerrado. Tuvimos un día muy malo al final! Jaja, pero bue, terminamos en McDonald’s riéndonos de que todo nos había salido mal! La excepción fue un panqueque que compramos en un puestito (En Bangkok está lleno de puestitos por todos lados para comprar morfi de todo tipo, pero de todo eh!) que estuvo espectacular.
Al final al día siguiente con Feli fuimos a otro donde encontramos un montón de cosas que veremos de comprarlas cuando volvamos.
Algunas consideraciones: vimos muchísimos gringo con mujer Thai, impresionante. Tipos grandes con pinta de ingleses, australianos, etc. con su mujer tailandesas, muchos con hijos también. Mezcla común, pero que no la habíamos visto en otros países como acá. De cualquier manera sabíamos que íbamos a encontrarnos con eso, porque muchos europeos vienen acá de joda y se terminan enganchando con las minas. Muchas de ellas, prostis. Eso sí que no vimos mucho, pero tampoco estuvimos en la zona donde están. Si nos contaron que es una perversidad absoluta esa zona, donde hay shows que son de mal gusto con las minas metiéndose hasta pajaritos!!! En su zona…
Por último, una cosa que nos llamó la atención fue ver varios lugares de adoración pegados a los shoppings, muy raro pero sobre todo muy contradictorio, en fin, así es Asia en general, conviven el consumismo con la religión, muchas veces, sin notarse bien los limites.
CHIANG MAI
CHIANG MAI
Llegamos a Chiang Mai después de 10 horas de bondi desde Bangkok sin dormir mucho porque fuimos al lado de un tipo que roncaba demasiado y nos desvelamos. Llegamos a las 5 am sin hotel así que nos pusimos en campaña junto con una checa que conocimos por ahí y finalmente después de un par de horas de dar vueltas por la ciudad conseguimos uno bueno, bonito y barato, nuestra regla a la hora de encontrar hotel.
De cualquier manera, a pesar de dormir unas horitas ese día estábamos muertos y sin muchas ganas de recorrer así que decidimos quedarnos dando vueltas por la ciudad. La ciudad vieja estuvo amurallada en su momento cuando fue fundada allí por 1296. Es una ciudad bastante antigua y repleta de templos budistas. Cada 2 cuadras hay un templo impresionante. Caminamos un poco por ahí y “salimos” de las murallas/aguas (ya que hay partes muralla y parte lagunita) hacia un templo donde se encuentra una de las figuras de bronce del Buda más antiguas de Tailandia.
Desde ahí volvimos y como estábamos “muy cansados” decidimos hacernos unos masajes, que tanto ofrecen por toda la ciudad, pudiendo elegir distintas variedades y precios. Nosotros, por suerte, encontramos un lugarcito buenísimo con las masajistas súper amables. Feli se hizo un masaje de aceite y yo uno Thai. Fue una batalla durísima, la masajista era chiquitita, pero puedo confirmar que me levanto con su rodillas por el aire, me quedaron la patas colgando, sin contar todas las llaves y doble nelsones (?) que me hizo jaja, pero estuvo muy bueno.
Y después de eso, porque no nos parecía suficiente, nos fuimos al night market. Ahí nos encontramos con un mercado muy orientado al turista con copias de marcas de ropa y algunas cosas típicas. Pero nada que nos llamara demasiado la atención.
Al día siguiente alquilamos una motito y nos fuimos a recorrer los alrededores de Chiang Mai. Hay mucho para ver por afuera, pero la verdad que en todos lados cobraban unas entradas ridículas para entrar a cosas que no lo valían. Por empezar quisimos ver unas cataratitas en las afueras y nos querían cobrar no mucho, pero eran una cagadita. Después pasamos por el Tiger Kingdom, un complejo donde tienen varios tigres dopados y pagas una entrada para sacarte una foto y acostarte al lado del tigre, nos pareció horrible. Y después vimos que estábamos cerca de una tribu de mujeres de cuello largo, esas famosas que tienen aros alrededor del cuello. No solo las traen de Birmania para el negocio sino que te cobran 20 dólares por persona solo para sacarles fotos y tener la posibilidad de comprar souvenirs. Volvimos indignados, pero con la moto la pasamos bárbaro.
También quisimos ir a Doi Suthep, el templo más famoso de Chiang Mai. Pero cuando estaban de camino hacia ahí, subiendo por una ruta, ya que queda a lo alto de la montaña, vimos que nos quedábamos sin nafta así que decidimos pegar la vuelta. Total templos es lo que más vemos en toda esta zona.
Volvimos y nos fuimos a tomar un licuadito, mientras estábamos en eso nos encontramos con Melanie, una francesa que habíamos conocido en India, nos quedamos charlando y nos fuimos con ella y su amiga al mercado de los sábados que estaba por ahí cerca. Este mercado muy bueno! Con muchísimas cosas distintas y típicas de Tailandia. Encontramos varias cositas interesantes y comimos unos grillos que vendían, entre otros tantos bichos como gusanos, saltamontes, etc. Bastante zafables los bichos!
A la mañana siguiente nos levantamos temprano y nos fuimos a Green Mango, un restaurancito que habíamos comido un par de veces y nos gustaba y en el cual decidimos tomar una clase de cocina Thai.
Buenísimo!! La profe una genia, nos llevó al mercado a comprar las cosas. Después volvimos, cortamos todos los elementos para preparar los 5 platos tailandeses y no picantes (una rareza) que cocinamos, Pollo con albahaca (holy basil, otro tipo de albahaca), Pollo al curry amarillo, Sopa Tom kaa gai, Pat see Ew y Pad Thai. No explico porque es muy largo, pero muy rico todo, al que quiera le cocinamos a la vuelta.
Y cuando terminamos vinieron Mati y Flor, que al final cambiaron planes y en lugar de irse a Camboya se vinieron para Chiang Mai, y testearon nuestra comida con buenas críticas. Pero también vinieron Agus y Gaby con su hermana y su mama, nuestros amigos uruguayos con quienes vivimos en Blenheim, quienes tenían un par de horas antes de irse a Bangkok y aprovechamos para juntarnos todos. Estuvo buenísimo! La pasamos muy bien, comiendo nuestra morfi, tomando unos mates y cegándonos de risa un domingo! Parecíamos en Montevideo o Buenos Aires, la gente nos miraba y no entendía, jaja.
Y a la tarde después de hacer fiaca en el hotel, nos dimos una vuelta por el mercado del Domingo esta vez, también probamos un bicho nuevo, la cigarra! Y recorrimos un poco para volver a dormir. Hoy ya arrancamos hacia Chiang Khong, ciudad fronteriza con Laos donde pasamos la noche y mañana cruzamos hacia un nuevo país. Allí nos espera un viaje en un barquito de dudosa procedencia que nos llevara a nuestro destino Luang Prabang.
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