Llegamos a Delhi luego de un viaje, probablemente el mejor, en un bondi con aire acondicionado, un lujo! Desde la estación, medio cheta, nos tomamos un Rickshaw hacia el centro en busca de un hotel. Lo gracioso fue que en un semáforo, esperando que se ponga en verde, se nos acercó una mujer (?) de la calle a ofrecernos su servicio, o al menos eso creíamos porque estaba vestido con un sari tan típico de mujeres hasta que hablo con una voz de jugador del nacional B que asusto. Es así que presenciamos a un auténtico travesti Indio, muy gracioso. En fin, llegamos al centro donde encontramos un hotelcito y nos fuimos a dormir.
Al día siguiente encaramos para Nueva Delhi, hacia el palacio del presidente y el parlamento, órgano más importante en la democracia más grande del mundo. Solo le pegamos una visita porque a nosotros nos interesaba más que nada ver museos y las casas de los protagonistas del libro que nos tuvo atrapado durante casi todo nuestro viaje por estas tierras, “El sari rojo”. Para que nos entiendan un poco paso a explicarles. El sari rojo cuenta la historia de Sonia Gandhi, una italiana casada con Rajiv Gandhi, hijo de Indira Gandhi y nieto de Nehru, uno de los padres de la república. La cosa es así, los ingleses gobernaban en la India desde el siglo XIX o XVIII, no estoy seguro (antes estaba el imperio mogol en la gran parte de India). Desde principios del siglo XX un tal Mahatma Gandhi comenzó con sus manifestaciones pacíficas a joderlos a los ingleses. Pero que podía hacer un simple “devoto” hinduista sin la ayuda de viejos zorros y políticos… Es así que entra en escena Motilal Nehru y su hijo Jawaharlal, quien entabla una relación amistosa con el Mahatma y juntos son dinamita. Uno aportaba el pacifismo y la unión de las distintas religiones mientras que el otro, viejo zorro de la política y bastante liberal quien buscaba una India Laica y unida, a través del mayor partido político y uno de los más antiguos que existieron en el mundo, el Congress Party, creado en el siglo XIX. En fin, esta gente logro la Independencia de India el 15 de agosto de 1947 y gobernaron durante bastante tiempo.
Luego de eso llego el tiempo de Indira, hija de Nehru y casada con un Gandhi que nada tiene que ver con el Mahatma. Indira es la India e India es Indira, rezaba el eslogan famoso de quien fuera la primer ministro de esta país durante 15 años. Con tantos años en el gobierno y poco tiempo después de la independencia del país, imagínense los quilombos a los que tuvo que enfrentarse. Fue una primera ministra que despertó muchísimas pasiones, amores y odios, porque les saco a muchos aristócratas poderes al igual que a los Maharajás de Rajastan. Quiso llevar a la India a un socialismo que muchas veces le resulto trunco ya que recordemos que tuvo que gobernar en medio de la guerra fría, con lo cual siempre hubo tensión con la URSS, China y EEUU. Tuvo una guerra con Pakistán a quien derroto y ayudo a lograr la independencia del vecino Bangladesh. Pero quizá uno de los mayores problemas de esta primera ministro populista (a Feli y a mí nos hace acordar, salvando las distancias, a nuestra no querida (Cobos dixit) Presidenta Argentina) fue su hijo menor quien a diferencia del mayor (Rajiv) le interesaba la política y era muy corrupto. Cuando comenzó a tener poder las papas empezaron a quemar. Es así que perdió mucha popularidad, al punto de perder las elecciones en 1979. Pero después de un par de años volvió al poder. En este último periodo perdió a su hijo “poderoso” en un accidente de avión por negligencia del mismo. Y también debió enfrentarse a unos fanáticos religiosos sijs quienes se atrincheraron en el templo del oro en Amritsar. Luego de 2 años mando al ejercito ahí y los limpio, no sin antes destruir parte del complejo sagrado de esta religión de 800 000 creyentes. Obviamente, se la juraron! Y no tardaron en venir las represalias cuando en octubre de 1984, saliendo para su despacho 2 de su propia guardia, sijs ellos, le metieron plomo y la liquidaron.
Esa misma tarde, Rajiv, quien había entrado en política contra su voluntad (o así lo dan a entender en el libro) después de la muerte de su hermano, asume como primer ministro. Gobierna durante varios años, pero otra vez unos fanáticos religiosos se encargan de limpiar a un Gandhi (aunque sea de otra familia, el Mahatma fue asesinado por un fanático hindú en 1948 por querer una India Laica y no Hindú).
Esta vez fueron los tamiles, un grupo del sur de India y parte de Sri Lanka quien a través de una suicida lo limpiaron en uno de los últimos discursos que estaba dando antes de las elecciones del 1991.
Alli queda nuestra querida Sonia, viuda y desconsolada, sin querer saber nada de política por supuesto. Pero después de unos años y con varios quilombos sobre todo religiosos, comienza en política como líder del Congress, donde tenemos entendido, sigue hoy en día dirigiendo al partido gobernante de esta nación, una italiana… Aunque hoy en día su hijo Rahul, siguiendo los pasos de su padre está bastante metido, así que no nos extrañaría que en unos años haya otro Gandhi dirigiendo India.
Largo no? Resumí en algunos párrafos un libro de 550 páginas jaja. Pero bueno, sirve para entender lo que fuimos a ver, sobre todo la casa de Indira Gandhi, donde gobernó gran parte y hoy es un museo muy bueno e interesante, con su vida y la de su hijo Rajiv. También pudimos ver el lugar donde la asesinaron. Y luego visitamos la casa de Nehru, un palacete bien british del siglo XIX, donde seguramente se ideo la independencia de este país. Impresionante, buenísimo el museo y el palacio, con un jardín enorme. Desde ahí visitamos la casa de Sonia Gandhi, donde vive actualmente, pero no pudimos ver mucho, más que nada vendedores de cosas relacionadas al Congress, muy político pero estuvo bueno. Obviamente la casa es una fortaleza, después de todo lo que paso esta mujer no quiere saber nada con acercarse a las multitudes!
Desde allí nos fuimos al Indian Gate, replica local y muy linda del Arco del Triunfo. Ahí nos acosaron nuevamente una horda de estudiantes secundarios, sacándonos fotos. Lo más gracioso es que siempre los más entusiasmados son los profesores, más que los chicos. Ya son varias las veces que nos piden fotos, nos sentimos famosos! Jaja Aunque debo confesar que a Feli no le gusta nada la fama, ella que es la artista! Jaja
Lo que vimos en Nueva Delhi es otro país directamente, avenidas anchas, semáforos, gente vestida muy occidental, más respeto al tránsito. Nueva Delhi fue construida por los ingleses a principios del siglo XX pensada para ser capital de un GRAN imperio… Y la verdad es que así parece, tiene similitudes a Paris y a Londres por sus anchas avenidas, pero solo duraron menos de 20 años porque India se independizo y les quedo una ciudad muy copada.
Y también, un detalle no menor, es que viajamos en subte, el metro de Delhi, buenísimo, súper moderno. Aparentemente lo terminaron para los juegos del Commonwealth de 2010, pero casi toda la ciudad está conectada con una red impresionante y moderna, muchísimo mejor que en Buenos Aires. Habrán hecho 30 estaciones en 2 años, cuando a nosotros nos cuesta 6 meses hacer una estación, da para pensarlo…
Al otro día fuimos a la vieja Delhi, otra cosa! Esto sí que era mucho más parecido a lo que veníamos acostumbrados. Gente por todos lados, quilombo y avenidas más angostas. Caminamos por Chandi Chowk, famosa calle de mercados, que en su mayoría estaban cerrados porque era domingo hasta llegar al Red Fort.
Este fuerte fue construido por los mogoles quienes reinaron en India antes de la llegada de los ingleses. Construyeron el fuerte cuando pasaron su capital de Agra a Delhi y ahí se ubicaron. Es un fuerte bastante moderno, pero en general no está muy bien cuidado, cuesta entender que eran las cosas que estábamos viendo. También sin un guía es difícil entender muchas cosas en India, pero sobre todo con poca indicación como tienen acá, uno se pierde un poco. De cualquier manera, nos enteramos de las cosas como podemos y con mucho internet de apoyo.
Desde el fuerte fuimos a almorzar a Mc Donalds, estábamos deseosos de comida occidental y conocida. Sin embargo fue distinto de vuelta, solo pollo lógicamente, pero también picante! Jaja O cosas en su mayoría vegetarianas como son acá. Es más, la pilcha de los que trabajan ahí es verde y blanca, a diferencia de la mayoría de los Mc Donalds del mundo que son roja y blanca.
Luego de eso caminamos alrededor de la Mezquita de Delhi, la más grande de India, pero mucho no pudimos ver porque había que pagar para entrar y no quisimos. Y ya desde ahí nos fuimos en subte a la estación de tren, bajándonos en una de las estaciones centrales porque allí había uno de los estadios de los juegos de 2010. El estadio desde afuera, nada que envidiarle al Único de La Plata, impresionante.





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