Llegamos a un aeropuerto impresionante, con mucho negocio y gente por todos lados. Enseguida nos indicaron como ir al centro y hacia allí partimos, dejamos a los chicos (Mati y Flor) en una de las paradas y luego de 1 hora y pico de tren llegamos a nuestro punto de encuentro con Alma, la “couch surfer” que nos recibió. Al principio, veníamos asustados, como siempre nos pasa en los primeros encuentros, nos tomamos un bus con ella y llegamos a una zona de monoblocks, uno al lado del otro. Luego de eso entramos a uno de esos edificios y allí a un depto con 3 cuartos. A nosotros nos avisó que dormiríamos con ella en su cuarto que eran un par de colchones tirados en el suelo. Al principio nos costó, pero terminamos durmiendo bárbaro. Alma es una filipina de 41 años, madre de 3 chicos delos que casi no habla, es enfermera y una divina total, nos cocinó esa noche y nos fuimos a dormir.
Con respecto a las casas, nos dimos cuenta que casi todo Singapur es así, muchísimos monoblocks, divididos por número de edificios en barrios donde las calles se llaman casi todas iguales, las diferencias están en los números de avenidas, por ejemplo nuestro edificio estaba en la ave Cho Chua Kang 3, en el barrio de Cho Chua Kang, obvio! Y es la única manera de tener a 4 millones de personas en una sola ciudad y donde deben convivir pegaditos. Todo es muy organizado en Singapur, donde el estado rige con mano dura (por ejemplo el tráfico de drogas tiene pena de muerte) pero muy ordenado. El estado da hipotecas a los ciudadanos que quieran una vivienda que pueden pagar y es incluso más barato que los edificios privados. El requisito es que se mezclen las distintas culturas, en un mismo edificio, no permiten que haya edificios solo de indios o solo de chinos.
En cuanto a la cultura, es una mezcla, no hay singapurenses de nacimiento, no que hayamos conocido por lo menos, sino que tienen 70% de chinos, otro gran porcentaje de indios y el resto son malayos. Hay 3 grandes barrios étnicos donde se ven estos pueblos, Chinatown, Little India y el Barrio Árabe, donde están los musulmanes, ya que la mayoría de malayos son de esa religión.
Nos dio la sensación de que es un tipo de socialismo exitoso, ya que no hay pobreza y el estado está muy metido en todo. Un ejemplo de esto es que hay varios Food courts o patio de comida en los innumerables shoppings de la ciudad (más adelante explico esto) y los precios, realmente, son muy baratos porque los tienen subsidiados, es más barato comer afuera que cocinar en casa, por eso se puede elegir entre ser “capitalista” o “socialista” en ese sentido. También se puede comer en los lugares caros, hay opciones.
Y también hay shoppings, es impresionante! En cada estación de tren/subte, que son vaaarias hay un shopping enorme para comprar, también está la clínica, el dentista, el food court y el peluquero, en todas eh! Y ni les cuento lo que son los shoppings de verdad, gigantes con miles de negocios para recorrer. De cualquier manera se entiende, hace mucho calor en este lugar, se necesitan lugares así, si caminas por la calle, a los 20 minutos ya quieres entrar de vuelta porque es muy pesado.
En cuanto a nosotros, nos dedicamos a caminar a lo loco, el día siguiente a nuestra llegada nos encontramos con Mati y Flor en Little India, en donde desayunamos muy rico y recorrimos el mercado de ahí. Interesantísimo, frutas nuevas como el dragonfruit, o uno que es una cosa peludita, tuvimos la posibilidad de probar. También vimos cómo le sacaban los cuernos a un chivo y lo trozaban, tremendo!! También pasamos por un templo hindú, que supongo que me voy a cansar de contar.
Después pasamos por la Mezquita del barrio árabe donde almorzamos… Comida China!!! Así de multicultural es este país. De ahí nos fuimos al Esplanade, que es una especie de complejo de teatros y centro de convenciones y tiene salida a un Waterfront que es increíble con una bahía enorme rodeada de edificios muy modernos y el típico leoncito tirando agua de la boca.
No conforme con todo esto y en el mismísimo día nos fuimos a encontrar con Alma, con quien comimos y fuimos, junto a un grupo de couchsurfers, a jugar al bowling. Estábamos muertos! Pero adentro de este shopping había sillones masajeadores en los cuales nos sentamos 15 minutos y disfrutamos!
Volvimos, por suerte a dormir y al día siguiente recorrimos el barrio chino donde básicamente nos la pasamos averiguando precios de cámaras, que finalmente compramos al final del día, muy buena! Y comimos adentro de un mercado que si me decías que estaba en China me lo creía, todo en chino escrito.
Pero comimos bien. La verdad que nos abrimos a nuevos sabores y estamos probando cosas nuevas. Esta bueno, ahora veremos en India a ver que nos parece.
Del chino caminamos como 1 hora y pico para ir a Sentosa, que es una isla artificial donde está el universal studios, pero se hizo larguísimo y tarde, nos morimos con la caminata, fue un error que tuvimos, pero bue. Ahí nos relajamos y decidimos ir al día siguiente. En cambio, nos fuimos al waterfront lindo donde vimos un show de agua y luces muy copado y a dormir.
Y hoy, finalmente fuimos a sentosa donde, en vez de ir a las atracciones (es tipo Disney) nos fuimos a la playa y nos quedamos un rato ahí, pero nos prendimos fuego, estamos todos súper ardidos. Hoy lo hicimos más relajados, comimos ahí y volvimos al centro donde tomamos una cervecita para despedirnos de los chicos que se iban a Indonesia y nosotros a India. Aquí estamos! En la espera del aeropuerto y con un cagazo tremendo de lo que nos vamos a encontrar, pero contentos también y por lo menos yo, con muchas ganas de conocer esa cultura. Singapur me pareció un país copado pero muy consumista y muy superficial, no me gustó muchísimo, pero me pareció excelente como transición a Asia y los países que iremos conociendo.
Con respecto a las casas, nos dimos cuenta que casi todo Singapur es así, muchísimos monoblocks, divididos por número de edificios en barrios donde las calles se llaman casi todas iguales, las diferencias están en los números de avenidas, por ejemplo nuestro edificio estaba en la ave Cho Chua Kang 3, en el barrio de Cho Chua Kang, obvio! Y es la única manera de tener a 4 millones de personas en una sola ciudad y donde deben convivir pegaditos. Todo es muy organizado en Singapur, donde el estado rige con mano dura (por ejemplo el tráfico de drogas tiene pena de muerte) pero muy ordenado. El estado da hipotecas a los ciudadanos que quieran una vivienda que pueden pagar y es incluso más barato que los edificios privados. El requisito es que se mezclen las distintas culturas, en un mismo edificio, no permiten que haya edificios solo de indios o solo de chinos.
En cuanto a la cultura, es una mezcla, no hay singapurenses de nacimiento, no que hayamos conocido por lo menos, sino que tienen 70% de chinos, otro gran porcentaje de indios y el resto son malayos. Hay 3 grandes barrios étnicos donde se ven estos pueblos, Chinatown, Little India y el Barrio Árabe, donde están los musulmanes, ya que la mayoría de malayos son de esa religión.
Nos dio la sensación de que es un tipo de socialismo exitoso, ya que no hay pobreza y el estado está muy metido en todo. Un ejemplo de esto es que hay varios Food courts o patio de comida en los innumerables shoppings de la ciudad (más adelante explico esto) y los precios, realmente, son muy baratos porque los tienen subsidiados, es más barato comer afuera que cocinar en casa, por eso se puede elegir entre ser “capitalista” o “socialista” en ese sentido. También se puede comer en los lugares caros, hay opciones.
Y también hay shoppings, es impresionante! En cada estación de tren/subte, que son vaaarias hay un shopping enorme para comprar, también está la clínica, el dentista, el food court y el peluquero, en todas eh! Y ni les cuento lo que son los shoppings de verdad, gigantes con miles de negocios para recorrer. De cualquier manera se entiende, hace mucho calor en este lugar, se necesitan lugares así, si caminas por la calle, a los 20 minutos ya quieres entrar de vuelta porque es muy pesado.
En cuanto a nosotros, nos dedicamos a caminar a lo loco, el día siguiente a nuestra llegada nos encontramos con Mati y Flor en Little India, en donde desayunamos muy rico y recorrimos el mercado de ahí. Interesantísimo, frutas nuevas como el dragonfruit, o uno que es una cosa peludita, tuvimos la posibilidad de probar. También vimos cómo le sacaban los cuernos a un chivo y lo trozaban, tremendo!! También pasamos por un templo hindú, que supongo que me voy a cansar de contar.
Después pasamos por la Mezquita del barrio árabe donde almorzamos… Comida China!!! Así de multicultural es este país. De ahí nos fuimos al Esplanade, que es una especie de complejo de teatros y centro de convenciones y tiene salida a un Waterfront que es increíble con una bahía enorme rodeada de edificios muy modernos y el típico leoncito tirando agua de la boca.
No conforme con todo esto y en el mismísimo día nos fuimos a encontrar con Alma, con quien comimos y fuimos, junto a un grupo de couchsurfers, a jugar al bowling. Estábamos muertos! Pero adentro de este shopping había sillones masajeadores en los cuales nos sentamos 15 minutos y disfrutamos!
Volvimos, por suerte a dormir y al día siguiente recorrimos el barrio chino donde básicamente nos la pasamos averiguando precios de cámaras, que finalmente compramos al final del día, muy buena! Y comimos adentro de un mercado que si me decías que estaba en China me lo creía, todo en chino escrito.
Pero comimos bien. La verdad que nos abrimos a nuevos sabores y estamos probando cosas nuevas. Esta bueno, ahora veremos en India a ver que nos parece.
Del chino caminamos como 1 hora y pico para ir a Sentosa, que es una isla artificial donde está el universal studios, pero se hizo larguísimo y tarde, nos morimos con la caminata, fue un error que tuvimos, pero bue. Ahí nos relajamos y decidimos ir al día siguiente. En cambio, nos fuimos al waterfront lindo donde vimos un show de agua y luces muy copado y a dormir.
Y hoy, finalmente fuimos a sentosa donde, en vez de ir a las atracciones (es tipo Disney) nos fuimos a la playa y nos quedamos un rato ahí, pero nos prendimos fuego, estamos todos súper ardidos. Hoy lo hicimos más relajados, comimos ahí y volvimos al centro donde tomamos una cervecita para despedirnos de los chicos que se iban a Indonesia y nosotros a India. Aquí estamos! En la espera del aeropuerto y con un cagazo tremendo de lo que nos vamos a encontrar, pero contentos también y por lo menos yo, con muchas ganas de conocer esa cultura. Singapur me pareció un país copado pero muy consumista y muy superficial, no me gustó muchísimo, pero me pareció excelente como transición a Asia y los países que iremos conociendo.
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