Ya llegamos a Jodhpur. Todavía ni arrancamos a recorrer aunque llegamos ayer. Pasa que tuvimos un viaje largo en bondi y quisimos descansar.
El templo estuvo bueno en Udaipur, vimos una celebración religiosa Hindú, aunque la verdad entendimos poco, tenemos que interiorizarnos un poco más.
Y ayer a la mañana arrancamos viaje para acá, todo una experiencia! Si creía que los tipos estaban locos en la ciudad no los había visto en la ruta. Se ven pocos autos, más bien camiones y bondis, tractores y motos. Los códigos ruteros son muy distintos a los que estamos acostumbrados, por lo menos en las rutas más chicas. Aparentemente India en los últimos 5 años ha mejorado muchísimo sus rutas que recién lo pudimos notar llegando a Jodhpur, 2 ciudad más grande del estado de Rajasthan. Pero en el resto las rutas siguen siendo una cagada, entonces rige la ley del más fuerte o del que toca la bocina más alto, incluso si venís de frente, correte loco porque la tengo más larga, así es el tema. En el medio vas pasando vacas, gente que cruza, camellos!! Y ni hablar de los pozos, miles había y al bondi mucho no le importaba jaja, por eso terminamos tan cansados, te desgasta un viaje de 6 horas así! Sin aire acondicionado, con las ventanas abiertas y la tierra entrando por todos lados.
Y los bondis son raros también, tiene un sector de asientos y todo el resto de tipo cama (por lo menos en el que fuimos, hay otro bondis que se llaman volvo buses que parecen que son geniales) Y un segundo piso sobre los asientos y sobre las camas con más camas que se sube por escaleritas a los costados.
Así que llegamos a la ciudad azul y nos quedamos en la terraza del hotel relajando, tomando una cervecita y charlando con unos franceses, canadienses y neozelandeses. Sabemos que es una ciudad grande, con un fuerte impresionante al que tenemos a 5 minutos caminando. Desde el hotel, que tiene una vista espectacular (aunque es feucho el guacho) se ve el palacio donde vive el Maharajá con su familia y a la vez es hotel. Es uno de los palacios más grandes que se han construido ya que tiene 350 cuartos, impresionante. Y también nos enteramos que los Maharajás siguen teniendo poder, un poco político pero sobre todo arman tipo fideicomisos o trust para mantener los atractivos turísticos y fomentarlos.
Pasados unos días, ya pasó Jodhpur y nos gustó. El hotel a pesar de ser feucho, tenía una onda buenísima, no solo los que se alojaban si no los que lo atendían, pasamos bastante tiempo en el hotel porque la ciudad o por lo menos lo más atractivo de la ciudad se pudo hacer en poco tiempo. Uno de los puntos más altos fue la visita al Fuerte Mehranganh, cuyo museo no tiene para envidiarle a ningún museo europeo. Este museo es mantenido por el trust que contaba anteriormente del Maharajá Singh (o algo así, todos se llaman Singh acá!) El fuerte fue construido por el fundador de la ciudad Roa Jodha en el siglo XV y lo que hace es custodiar la ciudad de Brahamapuri, o también llamaba Blue City, porque está todo pintada de azul, aparentemente porque sirve de repelente natural y muy efectivo dicen, y después por moda. En esa ciudad está la casta de los más capitos que son los brahmis, y también de ahí salen los sacerdotes brahamns. Adivinen que tipos de vacas vemos todo el tiempo por la calle??
Almorzamos en el café del museo con una pareja de ingleses muy paquetones que se habían recorrido el mundo a sus 70 pirulos y seguimos viaje hacia la ciudad. Desde el fuerte se ve la torre del reloj, que la noche cambia de colores y se ve muy linda. Pero cuando llegas cerca y todo alrededor del mismo millones de vendedores se apuestan a vender todo tipo de cosa dando lugar al bazar de Jodhpur. Muy copado, nosotros creíamos que era solo alrededor de la torre que había vendedores. Craso error, al día siguiente a la tarde fuimos con una pareja de españoles muy macanudos que conocimos y caminamos como 8 cuadras hacia un lado donde había más y más negocios e imaginamos que para los otros lados será igual. Antes a la mañana habíamos ido al palacio del Maharajá. Nos llevamos una decepción al ver que el museo es bastante malo y chico, tiene muchas cosas de la propia familia del tipo (por ejemplo que el abuelo del actual Maharajá fundo el equipo de polo de Jodhpur, que aparentemente juega lindo…) y de la construcción del palacio que es imponente y joven. Lo construyo un inglés en 1929 y se terminó en 1947.
Antes del palacio (que hoy en día es residencia de la familia real y también hotel de lujo, donde entre otras cosas se casó Elizabeth Hurley y estuvo Madonna jaja) la familia real vivía en el fuerte que también hace las veces de palacio y la verdad que es muy interesante. El fuerte nunca pudo ser conquistado, los que lo querían copar son los del imperio Mogol (principalmente de Delhi) con sus aires expansionistas e imperialistas. Todo este relato es una breve construcción de la historia India que estamos intentando seguir, pero que a veces se nos pierde.
El Maharajá actual asumió su mandato a la edad de 4 años en 1952, ya sin los beneficios que tenían estos tipos, ya que Indira Gandhi un poco más adelante en la historia, se los quito. Pero el tipo, luego de estudiar afuera y cuando volvió, se reinvento a través del turismo y aparentemente es querido por su pueblo.
Un dato más, hay 3 animales que simbolizan ciertas características y a ciertas ciudades y que son una alianza. Ellos son el caballo, el camello y el elefante. El caballo representa a Udaipur y es la fuerza, el camello a Jaisalmer y es el amor y el elefante a Jodhpur o a Jaipur (no recuerdo bien) y es la prosperidad.


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